Elegancia y sentido crítico
Escrito por Por Marinella Calzona (asmoda.com)Sociedad - Historia-Cultura-Noticias-Entrevistas
Seguir la moda hoy y ser elegante precisa de un gran sentido crítico: los estampados con grandes flores, los lisos de tonos violentos, los tejidos de red, los encajes y las transparencias, los corpiños imitación guêpière, las prendas íntimas que se convierten en vestidos, los zapatos bordados, los vaqueros con incrustaciones de cristal, los ombligos al aire, etcétera, son elementos “de riesgo”. Algunos son absolutamente rechazables, otros podrían ser tomados en consideración sólo después de haber pedido consejo con humildad.La moda tiene necesidad de mostrarse y de exhibirse a sí misma. No así la elegancia que huye de
La elegancia no se puede explicar. Como la belleza, sólo se puede mostrar. No es codificable. No se puede elaborar un prontuario al cual acudir en caso de duda; la persona elegante encuentra en sí misma el modo de comportarse y de vestirse. Es, sin embargo, un pequeño código personal que se alimenta de la experiencia, el recuerdo, la tradición personal; se nutre desde la percepción interior de lo bello, de la costumbre personal del gusto por lo bello. Un pequeño código que, cada día y con medida, se va renovando; no es elegante el que viste siempre de la misma manera, repite siempre los mismos gestos, se comporta siempre del mismo modo, sino quién, en nuevas circunstancias, sabe encontrar el nuevo modo de comportarse, se renueva. La elegancia se mueve, por tanto, entre el ritmo tradicional y las tensiones de lo nuevo.
La elegancia tiene como presupuesto que el traje responda a la edad, a la personalidad, conformación física de quién lo lleva y, además, se encuentre en armonía con el lugar y la circunstancia en los que se lleva. Se desvela, además, por los detalles, es la suma de pocos y pequeños elementos: una joya, un cinturón, los zapatos o el bolso, el peinado, etcétera.
Ir “a la moda” no es siempre ser elegante. A menudo la moda es un factor de... falta de elegancia si no es filtrada por los criterios estéticos personales: un depósito de moda que consiste en la propia esencia, la forma de presentarse, actuar, moverse y vestirse que han originado en cada uno su estilo personal
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Si aquello que está de moda es por sí mismo elegante, incluso quién no tiene ese estilo corre pocos peligros al llevarlo... pero si la moda de por sí no lo es, es muy fácil caer en
Quién tiene estilo se mantiene lejos de todo ello y tomará de esta modernidad un pequeño detalle que no desentone con la propia personalidad, edad y situación social. Quizá antes de hacerlo sabrá pedir consejo con humildad.
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