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Juan Pablo II, el gigante del siglo XX

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Escrito por Javier Paredes. GEA-Madrid

Sociedad - Religión

Conferencia principal de las XIV Jornadas de AGEA celebradas en Santiago de Compostela

Muchísimas gracias a todos Vds. por vuestras asistencia, muchísimas gracias por la presentación tan bondadosa que me acaban de hacer, a la que sólo quiero rectificar en un punto. Quizá porque las informaciones son las del Registro Civil, se dice que yo tengo seis hijos, cuando en realidad tengo siete. Tengo seis aquí abajo y una en el Cielo que es la que me saca de los apuros.

Voy a hablarles a Vds. de Juan Pablo II. Comparto su criterio al elegirle la figura principal del siglo XX. Yo mismo, al redactar su biografía en el Diccionario de los Papas y Concilios, recientemente publicado por la editorial Ariel, he escrito que, sin duda, Juan Pablo II es el personaje más importante de la historia contemporánea; y esto sin que haya acabado todavía sus realizaciones como Pontífice... ¡Dios quiera conservarle todavía mucho tiempo en esta Tierra!

Ni siquiera los peores tiranos, en los que ha abundado el siglo XX, han llegado tan bajo como él tan alto. Basta con poner en comparación, nombres de personajes históricos de los dos últimos siglos para ver la diferencia. Dicho esto, debo afirmar a la vez que como historiador no puedo hacer un juicio definitivo todavía. Su pontificado está desarrollando su historia, no es un ciclo cerrado y, por tanto, no lo podemos juzgar, no podemos decir cuál es la influencia, - sabemos que existe- pero no podemos decir cuál es la influencia exacta de Juan Pablo II -por ejemplo- en la quiebra del comunismo, porque todavía se están produciendo acontecimientos.

Fijar los criterios y la interpretación del Concilio Vaticano II

Pero cuando digo que Juan Pablo es el personaje más importante de la Historia Contemporánea, no estoy haciendo una afirmación gratuita. Por lo demás, los méritos por las que yo sostengo que Juan Pablo II es el personaje más importante de la Historia Contemporánea, son generalmente aceptadas por casi todos mis colegas. A mi juicio, el actual Romano Pontífice, pasará a la historia, sin duda, por una de sus realizaciones más importantes, como ha sido fijar los criterios y la interpretación del Concilio Vaticano II. Un Concilio que él conocía perfectamente y en el que tuvo una intervención, unas intervenciones, destacadísimas. Sorprendió a todos los padres sinodales en su primera intervención. Entonces era un obispo poco conocido, y fue a partir del Concilio cuando despuntó como personalidad de gran categoría. Su primera intervención, hecha en un latín perfecto, sorprendió porque, como se sabía, él no había sido seminarista de pequeño, sino que había entrado en el Seminario mucho más tarde. Según sus biografías, cuando él estudió en el Instituto, para ganar la matrícula en latín, tuvo que someterse a un examen oral de una hora, sobre preguntas improvisadas que le hacía un tribunal, a las que el joven Wojtyla tenía que responder -naturalmente- en latín. Así es que años después no tuvo ninguna dificultad para hacer su discurso en la lengua oficial de la Iglesia ante las padres sinodales. Por otra parte, su dominio de lenguas es de sobra conocido. Siendo todavía estudiante universitario, ya era reconocido en su Polonia natal como uno de los grandes valores por sus aportaciones a la Lingüística.

Y digo que este Concilio que él conoce perfectamente, en mi opinión, ha quedado interpretado y aplicado en la Iglesia, en estas tres realizaciones:

En primer lugar, en la reforma del Código de Derecho Canónico
En segundo lugar, en el Catecismo de la Iglesia. No hay duda que, quien quiera saber lo que dice el Concilio Vaticano II, lo tiene a su alcance perfectamente claro en ese Catecismo.
Y, por supuesto y de manera más amplia, la interpretación del Concilio Vaticano II, está en todo el cuerpo doctrinal de las Encíclicas y discursos , inmensos, ingentes, que ha publicado durante estos años. Sin duda, el Concilio Vaticano II es uno de los grandes acontecimientos de la Iglesia, que Juan Pablo II ha sabido desarrollar.

No voy a hacer, en esta conferencia, una biografía cronológica del personaje. Esta lo tienen Vds. en el diccionario que les citaba al principio, junto con las biografía de los 262 antecesores suyos. Por lo tanto, me voy a fijar algunas facetas del Romano Pontífice actual que a mí me parecen que son las más interesantes.

La primera es su faceta intelectual, que se caracteriza por la pérdida del miedo. Recordarán Vds., cuando se asomó al balcón, recién elegido, aquellas palabras: "no tengáis miedo, abrid aún de par en par las puertas a Cristo " que nos dejó a todos sorprendidos e infundió un aliento de optimismo. Pues bien, poco después de ser sacerdote, escribió una obra de teatro que se titula "Hermano de Nuestro Dios". Es la obra de un personaje polaco que perdió una pierna, que después fundó una orden para atender a los pobres, conocido como el hermano Alberto y que, como saben, fue beatificado en 1983.
Hablando a los desheredados en esa obra, - ¡hay varias obras de teatro de Juan Pablo II que todavía ni siquiera están traducidas y además muy importantes! - en un momento del diálogo de esos personajes, dice: "¡Ajá, misericordia, una moneda aquí, una moneda allá, por el derecho de poseer tranquilamente millones en bancos, bosques, granjas, títulos, acciones, y con ello, trabajo arduo, propio de animales, durante 10 o 12 o 16 horas" Y hablando a esos desheredados para que exigieran sus derechos, los dice: tenéis derecho a tener derechos humanos. He venido a despertar lo que duerme dentro de vosotros No tengáis miedo. " No era nuevo; cuando se asomó al balcón, hacía ya mucho tiempo que le había perdido el miedo al miedo, para recobrar esos derechos humanos, manifestación de la dignidad de la persona. Esta es una constante en su enseñanza y una constante también en la tradición filosófica por la interpretación de esos derechos humanos.

Los Derechos Humanos de los que habla Juan Pablo II, son unos derechos humanos fundados en la naturaleza humana, de manera que, siguiendo la tradición filosófica de Aristóteles en esa tercera definición que el filósofo griego tiene del hombre y que no es muy conocida. De todos es sabido su definición: el hombre es un animal racional. También es conocida su definición del hombre como animal político. Pero creo que es en La Política, donde Aristóteles llega a afirmar que también el hombre es un animal ético, de manera que la eticidad, forma parte de su ser. Quiere esto decir, que, los derechos humanos están en nuestra naturaleza sin necesidad de que nos los conceda nadie, absolutamente nadie en esta Tierra.

Ni los organismos internacionales, ni los Parlamentos nacionales, nos pueden conceder lo que ya tenemos. ¡No tengáis miedo a reclamarlos! Ningún Parlamento puede conceder cuarto y mitad de derecho a la vida, es nuestro derecho, no nos pueden conceder tener dos brazos, los tenemos; lo que nos tienen es que "reconocer" los derechos, en modo alguno concederlos y... ¡sin supuestos! ¡sin supuestos! Los famosos "supuestos" de nuestra legislación española están cortando miles de vidas inocentes. Quienes defienden tales supuestos hoy se guarecen bajo la legislación, que ellos mismos dictan para protegerse, pero no me cabe la menor duda que la Historia les reserva un juicio terrible, al igual que a todos aquellos que por cobardía o comodidad no levantan su voz a favor de la vida en los ámbitos científicos, intelectuales o políticos ...
Unidad de vida

La segunda característica de Juan Pablo II es su unidad de vida. Tanto en su forma personal, como en sus enseñanzas. Hay un personaje en la vida de Juan Pablo II, que va a pasar a la historia, a pesar de su poca relevancia social. Me estoy refiriendo a un sastre de Cracovia que se llama Tyranowski, Jan Tyranowski Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Juan Pablo II frecuenta la parroquia de los Salesianos y tienen que abandonar los frailes aquella parroquia, un sastre, Tyranowski, taciturno, poca cosa, calladito, es el que recibe el encargo de los religiosos salesianos de. atender a los jóvenes que van por esa parroquia.

Gracias a Tyranowski, mejor, gracias a la intervención de Dios, que quiere contar con las decisiones humanas, podemos decir que gracias a Tyranowski, si se tiene en cuenta lo que acabo de decir, Juan Pablo II llega a ser sacerdote. Piensen Vds. que cuando hace el examen de grado de bachiller y el Obispo de Cracovia va al Instituto de Wadowice, el encargado de pronunciar la lección inaugural es Wojtyla, que entonces es estudiante. Tan sorprendido se queda el Cardenal, que dice al director del Instituto: "y este chico ¿no podría venir al Seminario?" Y él, que oye esa intervención al Cardenal, haciendo uso de su libertad y de su derecho, dice 'Esas cosas se me preguntan a mí, y no voy a ir al Seminario" Pues eso que no pudo conseguir todo un Cardenal de Cracovia, lo va a conseguir un modesto sastre, Tyranowski.

Tyranowski le descubre su vocación sacerdotal y Tyranowski le descubre otra cosa muy importante: los escritos de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz, hasta el punto que hay un momento en que Juan Pablo II, duda o piensa, ingresar en el Carmelo. Pero lo que le enseña Tyranowski es esa unidad de vida que destaca un biógrafo suyo como Tad Szulc - esa biografía que Vds. habrán conocido y que es una de las más difundidas, bastante buena-. Sin embargo, Szulc no sabe interpretar muchas de las cosas que ha tenido el privilegio de ver, porque el propio Juan Pablo II le ha concedido estar muchas horas con él... Pues bien, Szulc dice que el Papa Juan Pablo II, tiene un gran poder de concentración. ¿Cómo que un gran poder de concentración?

Cuando Szulc dice que se concentra y recapacita en los viajes, porque él ha viajado con el Papa en avión, y le he acompañado en los encuentros, en las audiencias oficiales y hasta por las dependencias del Vaticano, lo que está haciendo Juan Pablo II, no es concentrarse- lo que está haciendo es aplicar esa doctrina que él ha aprendido en los escritos de Santa Teresa de que entre los pucheros anda Dios. Y si Dios anda entre los pucheros, cómo no va a andar en la Plaza del Vaticano entre tantos peregrinos. Lo que está haciendo Juan Pablo II es rezar. Tiene esa unidad contemplativa enseñada por la propia Santa Teresa de manera que, cuando viaja, cuando pronuncia un discurso, cuando recibe a cardenales, lo que está haciendo es rezar. El propio Szulc, nos da también la clave para conseguir esa continua presencia de Dios; pues aparte de esas "concentraciones" de las que habla, llega a afirmar que Juan Pablo II, reza ante el Sagrario, entre cinco y siete horas diarias.

El acto europeísta de Santiago


Bien. Hecho este perfil de intelectual y de unidad de vida, quiero pasar a otro tema. Vamos a dejar al personaje para comentar, en lo que queda de mi intervención, dos acontecimientos del pontificado que he elegido para esta ocasión. Y Vds. reconocerán que, estando en Santiago, quiera analizar un acontecimiento de su pontificado, decisivo, importante y significativo como fue el acto europeísta que tuvo Juan Pablo II en la Catedral de Santiago. Creo que el marco es propio y que la intervención aquella, merece un comentario. El segundo, lo reservo y lo dejo en la incógnita para crear un poco de emoción; será más breve que éste, pero les adelanto que les va a sorprender.

Cuando yo analizo la figura de Juan Pablo II, y su intervención en el acto europeísta de la catedral de Santiago, les pongo en guardia de que lo hago como historiador. Y para entendemos, necesito referirme a dos concepciones que tengo sobre el acontecer histórico, que aprendí de ese gran historiador que es Gonzalo Redondo, cuyas enseñanzas se reflejan en esta conferencia. Primera: la Historia es la historia de la libertad. No hay leyes en la Historia, por eso no hay que tenerle miedo al futuro. El futuro está abierto y lo hacemos a golpes de libertad. El fin de la Historia no es el engrandecimiento de los imperios, ni el engrandecimiento de los Estados, ni el engrandecimiento de la raza. La historia es el estudio de los actos humanos, y, como no hay acto humano sin libertad, la historia es la historia de la libertad. El fin la Historia consiste en que los hombres alcancen su plenitud, es decir que sean plenamente hombres, naturalmente siendo libres. Y esto para los que por suerte tenemos fe significa tratar de alcanzar -con la ayuda de la Gracia de Dios- nuestro destino como criaturas de Dios; es decir ser plenamente santos. Ese es el sentido de la historia, con el que yo juzgo este acontecimiento.

Segunda clave como yo entiendo la historia y que algo ha apuntado la persona que me ha presentado. No hay más historia que la historia universal en el tiempo y en el espacio. Propiamente, no hay historia de España. Existirán características específicas respecto a otros países, pero en lo fundamental no hay más historia que la historia universal, en el tiempo y en el espacio. Otra cosa es, que la parcelemos para entenderla. Por eso, la enseñanza de Juan Pablo II desde la Catedral me parece significativa porque cuadra con estos dos planteamientos que yo hago. Así pues, sobre este discurso que pronunció el Papa pronunció el 9 de noviembre de 1982, voy a hacer cinco preguntas y tres indicaciones al respecto.

Cinco preguntas y tres indicaciones


Primera: ¿Cuando y cómo se ha manifestado la crisis europea?. Ese fue uno de los primeros mensajes pronunciados en este discurso. Él denunció esa crisis europea, recordarán Vds., para reclamar y para exigir después, aquella frase que resonó en el templo, "Europa, sé tú misma", es decir, has dejado de ser tú misma, por lo tanto, sé tú misma. ¿Cuándo se produce esa crisis?. Entre historiadores suele hablarse de un primer momento, o de detectar la crisis en un primer momento, tras la primera Guerra Mundial.

Que se detectara no quiere decir que se resolviera, porque hay que reconocer que nuestras tatarabuelas eran unas irresponsables de muchísimo cuidado. Ríanse Vds. de nuestras jovencitas de ahora, si las comparan con las de los años veinte: dando vueltas al collar, bailando el charlestón enfurecían... ¡aquello sí que era un baile disparatado y no lo de las discotecas de ahora! ¿Por qué se bailaba el charlestón con ese desenfreno?: Para evadirse de haber detectado la gran crisis, la crisis de las conciencias, que se había producido en la Primera Guerra Mundial.

Después, en la década de los 70, hay un florecimiento de manifestaciones, como puede ser el movimiento hippy, la revolución de Mao, los movimientos feministas, etc, que ponen al descubierto la misma crisis y que se manifiesta sobre todo de manera trágica actualmente. Y, este es el debate, queramos o no queramos hablar de ello, éste es el debate: el miedo a la vida. Este será el gran debate del siglo XXI, no lo olviden Vds., y precisamente este miedo a la vida, surge de la pérdida del sentido de la vida.

Cuando la vida no tiene sentido para uno, la vida no se transmite a unos posibles descendientes. Cuando la vida no tiene sentido y ya se han vivido muchos años, no se quiere ni siquiera para uno mismo; los debates de la eutanasia, están en Europa y volverán. Ese es, si quieren Vds., el punto culminante de la pérdida del sentido de la vida; por lo tanto, si la vida no merece la pena vivirse, si la vida no tiene sentido, lo que hay que hacer es, no prolongarla, no transmitirla, o eliminarla. ¿Conocen ustedes a muchos estadistas europeos, que se hayan atrevido a seguir el ejemplo de Balduino, a la hora de defender la vida?
¿Cómo se ha producido esta crisis?.

Segunda pregunta. El Papa en este discurso, habla de una escisión en el mismo ser de Europa, tanto en la vida civil como en la vida social. "La crisis alcanza -decía el Papa- a la vida civil como a la religiosa. En el plano civil, Europa se encuentra dividida. Unas fracturas innaturales privan a sus pueblos del derecho a encontrarse todos recíprocamente en un clima de amistad (. .) La vida civil se encuentra marcada por las consecuencias de ideologías secularizadas, que van, desde la negación de Dios o la limitación de libertad religiosa, a la preponderante importancia atribuida al éxito económico respecto a los valores humanos del trabajo y de la producción; desde el materialismo y el hedonismo, que atacan los valores de la familia prolífica y unida, los de la vida recién concebida y la tutela moral de la juventud, a un nihilismo que desarma la voluntad de afrontar problemas cruciales como los de los nuevos pobres, emigrantes, minorías étnicas y religiosas, recto uso de los medios de información, mientras arma las manos del terrorismo". Parece que se hubiera escrito esta mañana. Está plenamente de actualidad y, como les digo, este párrafo que les acabo de leer tiene muchos años, es de 1982.

Eso en cuanto a la crisis de la sociedad civil. Pero también el Papa se refirió en su discurso de la catedral de Santiago a la crisis en la vida religiosa con estas palabras: Esta crisis religiosa, se debe no tanto ni principalmente por razón de las divisiones sugeridas a través de los siglos, cuanto por la defección de los bautizados y creyentes, de las razones profundas de la fe y del vigor doctrinal y moral de esa visión cristiana de la vida que garantiza equilibrio a las personas y comunidades.
¿Qué es la Iglesia?

Recientemente, Julián Marías en su último libro, La perspectiva cristiana, expone una idea semejante. Por tanto urge -desde mi punto de vista-, enseñar con profundidad qué es la Iglesia, para restañar esta crisis en la vida religiosa. Pienso que este es el punto clave. La Iglesia no es una ONG, la Iglesia no es una asociación humana y por eso Julián Marías, dice que la gran defección de los bautizados, ha sido precisamente, la negación de la vida perdurable. Urge saber qué sentido tiene la Iglesia, qué sentido de salvación tiene la Iglesia y, por lo tanto, fíjense cómo comunica todo, qué sentido tiene la vida. Ayer mismo, en uno de los periódicos que recogí en el tren, aparecía a doble página un anuncio: en una página aparecía una foto de un cementerio con cruces en tonos oscuros y, con letras grandes, escrito lo siguiente: "sobrecogedor". En la página siguiente, la misma empresa funeraria que se anunciaba, reproducía un césped con florecitas, luz, y ponía "acogedor".

Esa sí que es una manipulación de la realidad, sobrecogerá y, por cierto muy antigua, la de quienes después de negar a Dios y el valor redentor de la Cruz, no tienen más remedio que escamotearnos la muerte. Durante la Revolución Francesa, cuando Danton está a punto de ser ajusticiado, se dirigió a sus compañeros con esta frase: "Vamos a dormir". Y los propios revolucionarios cambiaron el nombre de "cementerio", por el de "campo del suelo". En semejantes actitudes quien de verdad duerme es la inteligencia, y por eso no estará de más recordar el lema de aquel dibujo negro de nuestro genial pintor: "El sueño de la razón produce monstruos".

Tercera pregunta ¿Y cuál es el origen de la crisis? ¿Cuál es la raíz de todos estos problemas?. Desde mi punto de vista, el origen de la crisis se produce cuando se niega la realidad profunda de lo que sea el hombre, esto es la unidad que existe entre todos los hombres por su naturaleza, en tanto que somos criaturas de Dios, o dicho en términos filosóficos, en cuanto se niega la condición de persona humana. Y esto se puede negar de dos maneras,, concibiendo al hombre como parte de un colectivo o concibiendo al hombre como un individuo cerrado, como un ser autónomo que se puede dar a sí mismo sus propias leyes. Cuando uno no reconoce una naturaleza común en todos los hombres y cree que somos como bolas de billar arrojadas en este mundo, la convivencia social no es nada más que puro enfrentamiento, un choque inevitable de unas bolas impenetrables y macizas.

Cuarta pregunta: Y... ¿Cómo se puede remediar esta crisis?. Un grito responde el Santo Padre lleno de amor. Vuelve a encontrarte, sé tú misma, descubre tus orígenes. Aviva tus raíces (..) Tú puedes ser todavía, faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo". Es decir, el Papa no es defensor de ningún retroceso. Está proponiendo una vuelta a las raíces, para dar un paso adelante, un progresar desde la historia, porque evidentemente, no se trata de restablecer formas sociales de la Edad Media, organizaciones e instituciones desfasadas; pero sí ese origen, ese alma de Europa, que lo unifica durante siglos.
Quinta pregunta: ¿Por dónde, por lo tanto, atacar esta crisis?. Si Europa abre nuevamente las puertas a Cristo -dice el Papa- y no tiene miedo de abrir a su ser salvífico los confines de los Estados, los sistemas económicos y políticos, los vastos campos de la cultura, de la civilización y del desarrollo, su futuro no estará dominado por la incertidumbre ni el temor.

Esa es la solución, no desechar los elementos aprovechables de nuestra cultura, pero abriéndolos a Cristo, tanto en las instituciones, como en las vidas personales, porque - quiero hacer una advertencia-, a lo largo de todo este discurso, cuando el Papa está hablando de Europa, sencillamente está utilizando una figura literaria, una sinécdoque con la que se designa al todo por la parte o viceversa, como cuando hablamos de¡ "pan de cada día", para referirnos a todos los alimentos. Porque conviene recordar que Europa no existe, si no es como una categoría mental. Los que existimos de verdad, somos los europeos, cada uno de nosotros con nuestros nombres y apellidos concretos. Insisto, por la importancia de esta idea. Lo mismo que cuando hablamos de Cuarenta velas en la mar", queremos decir que hay cuarenta buques, cuando el Papa está hablando de Europa, está utilizando una sinécdoque, está tomando el todo por la parte; él no está diciendo Europa, sé tú misma", demasiado sabe él que Europa es un ente de razón, lo que está diciendo es "europeo - Pepito, o Juanita, con nombres y apellidos- sé tú mismo, 'fulanito" descubre tus orígenes. 'Menganita" Aviva tus raíces (..) Tú puedes ser todavía, faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo
Esa es la clave del discurso de Europa, es decir, no hay ningún sitio que sea Europa, no hay ninguna entidad que sea Europa... Las instituciones, sus propios Geas, los Geas no funcionan, funcionan los directivos, los profesores... Por eso, todo este discurso y todo lo que estoy diciendo y lo que me falta por decir, hay que entenderlo en este sentido. El Papa está utilizando una figura literaria, a veces no la utiliza y lo dice tan claro, "todo hombre", "cada hombre", su mensaje va dirigido a cada hombre; pues si Europa abre nuevamente... Así es que no tengan a miedo a traducir: si cada uno de nosotros abrimos nuevamente las puertas a Cristo... Si dejamos que su poder salvífico penetre en los confines del Estado, en las Cámaras Legislativas, en las redacciones de los periódicos, en la Universidad, en los Bancos, en las fábricas ¿Qué clase de ética es esa que permite colgar la conciencia cuando uno entra al Congreso de los Diputados, o a la Universidad, o a la fábrica? ¿Qué es eso de que la moral privada y la pública no tienen ninguna relación? ¿Qué es eso de que los cristianos tenemos una conciencia para actuar en la vida profesional y otra para la vida privada? Quienes así piensan y actúan, en el fondo, tienen que desautorizar a todos nuestros mártires para justificar su propia incoherencia.

Si Europa abre nuevamente las puertas a Cristo y no tiene miedo ni vergüenza para abrir las puertas del quehacer político, de los sistemas económicos, culturales etc, se regenerarán. Y buena falta que nos hace, por una razón de carácter histórico. Prácticamente todas las experiencias, todas las posibilidades y todas las reformas posibles anticristianas, ya se han dado en nuestro mundo contemporáneo. Falta por tanto la cristiana. No la vamos a imponer a nadie. Pero ¿por qué la economía, la política, la cultura y el arte, no pueden estar inspirados de la doctrina cristiana?.

El futuro no está escrito

Tres indicaciones a esta pregunta. Primero: Hay que reconstruir esa unidad europea, hay que hacer esa unidad europea, por una razón, porque existe esa posibilidad, porque, como en ese mismo discurso dice el Papa, "Jesucristo, el Señor de la Historia, tiene abierto el futuro a las decisiones generosas y libres de todos aquellos que, acogiendo la gracia de las buenas inspiraciones se comprometen a una acción decidida por la justicia y la caridad en el marco del pleno respeto a la verdad y a la libertad ". El futuro no está escrito, por más que se empeñen los reduccionistas... ¡El futuro no está escrito! ¡No hay un destino marcado!. ¿Cómo se puede sostener con seriedad que en la historia hay leyes?, Pero... ¿Qué rigor histórico puede tener la afirmación de que después de una guerra civil, tiene que venir "necesariamente" una dictadura?. ¿Qué ley es esa?. Después de una guerra civil, se impone el régimen que quieran los que hayan ganado. 0 aquello que se nos dijo con acento andaluz, al principio de los ochenta, y que tantos creyeron y aceptaron por temor a salirse de la historia: "caminamos necesariamente hacia el socialismo" Caminamos, hacia donde queramos caminar. No se crean Vds. nunca los mensajes fáciles, propalados por los interesados.

Fíjense que normalmente las tesis de este tipo que se proponen, coinciden con el pensamiento de los interesados. Caminamos hacia una sociedad secularizada -ha dicho nuestro Presidente de Gobierno -donde el Cristianismo ya no tiene nada que hacer"- ¡Pero hombre! ¿qué altura científica tiene eso?. En cualquier caso no me digan que no es admirable, no tanto el repudio de¡ Cristianismo, como el candor fideísta con el que se propone el advenimiento del "centro reformista", que a lo mejor algún día nos explican lo que es. Pero mientras llega, habrá que insistir: ¡El futuro no está escrito! El futuro es de las decisiones libres de los hombres, porque Jesucristo, es el Señor de la Historia, que quiere nuestra libertad.

Segunda indicación, que ya se la he adelantado. Europa no es realmente Europa, cuando habla el Papa se refiere a cada uno de nosotros. Así pues, tercera indicación: la crisis de la que está hablando el Papa en este discurso, no es una crisis de estructuras. Evidentemente, se pueden crear como él mismo también dice, esas estructuras de pecado, pero, la crisis, o si quieren Vds., la solución a la crisis, es decir, la reforma a esas crisis, se realiza a partir de cada uno. No nos engañemos, lo que hay que reformar es nuestra conducta, nuestra vida personal. Superando cada uno esa escisión, es cuando seremos capaces de construir una vida estructurada a partir de los principios cristianos.

Santos de pantalón corto

Tercera parte de la conferencia, muy breve. Veamos si les sorprende, como les comenté al principio. Se trata de una de las preocupaciones que a mí más me ha llamado la atención en el pontificado de Juan Pablo II, y a lo cual le estoy dedicando el esfuerzo para escribir uno de mis próximos libros, con el que estoy gozando de verdad. Se va a titular, "Santos de pantalón corto". E incido en un punto de vital importancia para el futuro, como son los niños.

Su Santidad Juan Pablo II, está seriamente empeñado en canonizar niños. Así de claro. Vds. saben que se puede llegar a ser santo, o que los santos que están en los altares, (dirigiéndose al Sr. Obispo, sentado a su lado) -Vd. me corregirá si me equivoco, porque ya entro en un terreno que no es el mío- , pero me parece que se puede llegar a ser santo de dos maneras: por el martirio, son los mártires, o los confesores. Los confesores no son los que confiesan, sino los que se mueren en la cama y han confesado a Dios con su fe, con la vida.

Pues si entendernos por niños a los menores de 15 años, en toda la historia de la Iglesia, niños santos, confesores, de momento sólo hay uno. Todos los demás niños que son santos, han sido mártires. El único, por ahora, es Santo Domingo Savio, canonizado en 1954. ¿Qué importancia tiene esto?. Capital. Además es nuestro futuro, los niños, y ahí es donde empieza la verdadera corrupción. La corrupción, de la que tanto se habla ahora, no consiste en meter la mano en la caja, no, no. La corrupción empieza por plantear a los niños un mundo sin Dios. Detrás de ésa, viene la del dinero, la de la pornografía, etc.

Bueno. Pues cuando se canoniza a Santo Domingo Savio en 1954, se organiza un pequeño revuelo, porque se discute si a los niños se les puede canonizar o no se les puede canonizar; revuelo que ha sido afortunadamente resuelto por la Congregación para la Causa de los Santos. Por iniciativa de Juan Pablo II, los miembros de esta Congregación pontificia han estudiado este tema. Reunidos cardenales, psicólogos, psiquiatras, pedagogos y, naturalmente, teólogos, estudiando esto, se dan cuenta de la siguiente cuestión: la discusión se plantea sobre si los niños pueden o no pueden ser declarados santos, - fíjense entonces como cambia esto en la visión de la educación y de la formación de los hijos. ¿Pero porqué los niños solo pueden ser educados para ir al parque de atracciones, llevar ropa de marca., o recibir una formación profesional para ganar mucho dinero ... ? ¿Sólo para conseguir bienes materiales? Esa sí que es una gran mentira intelectual porque parte del prejuicio de que sólo existe la realidad material.

Tan cierto como que esta una de las mentalidades dominantes, debo decir que es radicalmente falsa. Les puedo asegurar que ocultarles a Dios es una gran mentira y una tremenda corrupción infantil... He tenido la suerte de estudiar los procesos de algunas de estas criaturas, la corta vida de los niños que están ahora mismo en proceso de canonización... Es impresionante, corno impresionantes son las sinfonías que hace Mozart siendo un niño. Mozart no hace una cancioncita infantil, lo que nos sorprende del genio de Mozart es que siendo niño, fuese capaz de hacer una sinfonía como si tuviera 60 años. Esto es exactamente lo que sucede en la vida de estos niños que he estudiado. Su santidad no la tienen devaluada, sus virtudes son tan heroicas como las de un adulto.

Bien, pues a la conclusión a la que llega la Congregación para afirmar que a los niños se les puede proclamar santos, naturalmente es teológica. Por supuesto, que como dije, los miembros de la Congregación Pontificia escucharon a pedagogos, psiquiatras etc.. pero como no podía ser de otro modo, su razonamiento definitivo es teológico. Y la razón que dan es ésta: los niños pueden ser proclamados santos debido a la llamada universal a la santidad. Si a los niños no les podemos proclamar santos, la llamada universal a la santidad, reconocida por el Concilio Vaticano II, no es tal. Por lo tanto habrá que modificar ciertas disposiciones canónicas, porque, claro, si a un niño que muere con 9 años le exigen que viva las virtudes heroicas durante 10 años, no puede ser proclamado santo habrá que modificar esas disposiciones canónicas generales. Es decir, una de las grandes preocupaciones del Sumo Pontífice, es, como saben Vds., los jóvenes y los niños para restaurar esa unidad de vida, para conseguir la finalidad de la Historia, que como les decía al principio, no consiste en ser libres, porque esa condición sólo es un medio para llegar a ser plenamente hombres y, para los que tenemos la fortuna de tener la gracia, la fe y vivimos de la esperanza , ser plenamente santos con la ayuda de la Gracia de Dios.

(El autor es Profesor Titular de Historia Contemporánea en la Universidad de Alcalá)



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